
El momento de la transferencia es cuando el lubricante limpio corre más riesgo: recipiente abierto, embudo improvisado, boquilla expuesta. Esta línea cubre el camino completo del tambor al punto de aplicación — bombas manuales, neumáticas y eléctricas, carretes retráctiles y bidones herméticos que mantienen el fluido cerrado de principio a fin.











